Pontevedra es, desde 2011, la primera ciudad con la ciudad limitada a 30 km/h en todas las vías de su territorio urbano, una medida que ya aparecía recogida en la ordenanza municipal de uso de los espacios públicos aprobada en el año 2009.

Algunas zonas concretas tienen limitaciones de velocidad máxima todavía más reducidas, a 20 km/h. Se trata de espacios en los que se registra una afluencia elevada de público infantil, tanto en el acceso a colegios cercanos, como en las zonas de juego o de paso de personas.

Badenes y rotondas

Estas medidas normativas se complementan sobre todo con otras de infraestructura:

  • Más de 230 pasos de peatones sobreelevados. Estas mesetas, llamadas popularmente “lombos”, permiten dar continuidad a las aceras, indicándoles a los conductores de automóviles que son ellos los que “invaden” el espacio peatonal y no al revés.
  • Las 35 rotondas de distinto radio que se han ido construyendo por toda la ciudad se emplean como elementos organizadores del tráfico en los cruces y para moderar la velocidad en los tramos que lo precisaban.
  • Una gran parte de las calles de la ciudad se han reformado recientemente siguiendo criterios que restringen el uso violento y amenazador del automóvil, reduciendo la anchura de los carriles de circulación al mínimo imprescindible para fomentar una conducción más prudente.

Mejora de la velocidad media

Cuando la velocidad máxima era de 50 km/h, la velocidad media de los automóviles que circulaban por la ciudad era de 11,49 km/h. En las circunstancias actuales (ciudad 30, reducción de la densidad del tráfico, calmado del tráfico, etc.), la velocidad media ha alcanzado los 20,83 km/h; considerablemente más elevada.

También en el rural

Las vías del contorno rural que dependen de la administración municipal también tienen velocidades máximas limitadas a 30 km/h y muchas de ellas ya disponen de badenes para el autocontrol de la velocidad. El objetivo consiste en completar progresivamente las medidas de prevención de los siniestros, especialmente en los núcleos de centralidad que se encuentran esparcidos por todo el territorio de la capital.

Stop violencia vial

Toda esta política se enmarca en la batería de medidas de calmado de tráfico que se han ido activando por toda la ciudad para lograr una mitigación efectiva de la violencia vial. Un accidente provocado por un automóvil que circule a 30 km/h tiene consecuencias mucho menos graves que las ocasionadas a 50 ó 70 km/h.