Evitar la disgregación comercial

Muchas ciudades “deslocalizaron” su actividad comercial hacia zonas industriales o periféricas. Promovieron centros comerciales en los que los ciudadanos pasan a reducirse a “consumidores”, ya que todo está pensado para ellos. Crean una movilidad distinta: el comercio de proximidad genera mucho menos tráfico a motor que los centros periféricos.

Alimentos frescos

Una de las claves de la calidad de vida es el acceso a los alimentos frescos, característicos de supermercados o tiendas de provisión cotidiana para la ciudadanía. La estructura urbana de este tipo de establecimientos es muy tupida, de tal forma que las personas pueden prescindir de comprar en grandes superficies para realizar compras perecederas. La cómoda movilidad peatonal urbana permite utilizar estos establecimientos con facilidad. Muchos tienen servicio rápido a domicilio o permiten llevar a las casas los carritos de ruedas.

A comprar a pie

Un sondeo urbano realizado en 2016 revela que el XXX% de las personas que viven en el centro urbano realizan sus compras cotidianas en radios de proximidad a sus domicilios. Sólo existe un gran centro comercial periférico, al que el XXX% de los habitantes de la ciudad acuden…. veces al mes, así como a otros supermercados de menor tamaño ubicados en la periferia y que disponen de aparcamientos propios.

Una economía fuerte

La economía terciaria creció en Pontevedra 7,1 puntos porcentuales entre los años 2001 y 2015, período de realización de la mayor parte de la reforma urbana. Sectores como el comercio, la hostelería o los servicios, que se ubican especialmente en las zonas liberadas de automóviles, experimentaron un notable desarrollo, aún teniendo en cuenta los profundos cambios macroeconómicos de estos años, así como la crisis que afectó al Estado Español.